La cuenta comienza con Don Aurelio Escovar

La cuenta comienza con Don Aurelio Escovar, un dentista sin título, limpiando dentaduras postizos en su gabinete. Luego el alcalde llega a verlo. Antes de entrar, se ve el hijo del dentista. El hijo, un niño de once años, entra y dice a su padre que el alcalde está esperando. Escovar dice “dile que no estoy aquí.” Pero el alcalde ya lo oyó y manda la mensaje por lo hijo que si no le ayudarse, matará lo. El alcalde estaba sufriendo cinco días con mucho dolor de diente. El dentista le dice que va hacer la operación sin anestesia y el alcalde acepta. Antes de sacar la muela, y después de silencia entre los homens, el dentista dice “Aquí nos paga veinte muertos, teniente”. Los ojos del alcalde se llenaran de lágrimas cuando el dentista saca la muela. Para secar las lágrimas el dentista le dio un trapo. Sentido mucho alivio, el alcalde despide con un saludo militar y pide la cuenta. El dentista le pregunta si debe mandarla al pueblo o a él. El alcalde dice simplemente que es la misma cosa.
Las palabras exactos del alcalde “Es la misma vaina” revela el tema de corrupción política y el abuso de poder. El poco diálogo entre Aurelio y el alcalde muestra la tensión. Este silencio es simbólico de personas comunes que tiene que cumplir con las políticas del gobierno, con odio. Quando finalmente dice “Aquí nos paga veinte muertos” simboliza la venganza, o la revolta de los oprimidos en respuesta el abuso de poder. El cuento acaba con las palabras del Alcalde “es la misma vaina.” En otras palabras “Yo soy la ley”, o “Yo soy el gobierno.” Aun el fato que es la palabra del alcalde que finaliza el cuento, es simbólico de las injusticia que existe entre las clases, la paradoja que en lo fin no tiene otra opción que obedecer los que tienen poder. Un otro ejemplo que ilumina la disparidad y opresión es cuando el alcalde amenaza el dentista para lo tratar. Es representativo de la violencia que ocurre en la sociedad. De una manera el narrativo es una tragedia.